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Cómo la economía digital ha comenzado a provocar un cambio social significativo

A medida que la tecnología se integra cada vez más en nuestra vida diaria, genera un impacto prolífico en el crecimiento de las economías de todo el mundo. En el nivel socioeconómico, se estima que la digitalización tiene el potencial de incrementar las tasas de crecimiento del PIB per cápita en un 40 %. La creación de 1.560.000 puestos de trabajo y un volumen de ventas de las industrias de tecnología digital estimado en el orden de £ 161 mil millones, sólo en el Reino Unido durante 2014, nos permiten dar por seguro que este porcentaje continuará su tendencia alcista. No obstante, en medio de este crecimiento, cabe recordar el poder que la tecnología tiene para impulsar un cambio que no se limita sólo al plano social sino que también abarca el económico.

En esta publicación, ponemos la atención en algunos de los desafíos sociales más importantes que se nos presentan en la actualidad y en cómo la tecnología ha afectado la forma de enfrentarlos.

El uso de los macrodatos (Big Data) para lidiar con las crisis mundiales

Día a día, crece la preocupación por los datos personales y la forma en que tanto las empresas como los gobiernos hacen uso de ellos. Esta problemática se ve reflejada en nuestra investigación, que demuestra que el 89 por ciento de la generación del milenio, en todo el mundo, está preocupada por la privacidad de su información y datos en línea.

Si bien es importante proteger la información privada y personal, el uso de grupos de macrodatos despersonalizados tiene grandes posibilidades de representar y llevar adelante el cambio social. Como claro ejemplo de ello, podemos citar la epidemia de la gripe porcina que se desató en 2009, donde el equipo de investigación de Telefónica Digital pudo utilizar los datos con resultados positivos.

Una de las claves para saber cómo se transmiten los virus consiste en entender la forma en que las personas se movilizan mientras llevan adelante su vida diaria. La epidemia de la gripe porcina fue uno de los primeros ejemplos en los que los datos de los teléfonos móviles pudieron utilizarse para analizar los patrones de movimiento que mencionamos. El equipo de investigación de Telefónica Digital se valió de registros de llamadas agrupados y despersonalizados de teléfonos móviles para calcular la cantidad de personas que se encontraban en ubicaciones concurridas, como universidades o aeropuertos. Descubrió que la medida prematura del gobierno mexicano de limitar el movimiento de sus habitantes dentro del país había tenido un profundo impacto en la propagación de la gripe porcina entre la población.

Este tipo de noción puede ayudar a que los gobiernos comprendan mejor cómo prepararse para actuar ante un desafío como éste. Si pensamos en un caso reciente, durante los últimos meses, el virus del Zika aparece como un claro ejemplo de cómo los datos de los teléfonos móviles pudieron utilizarse para sopesar qué tan efectivo había sido el accionar del gobierno y ayudar a preparar respuestas futuras a crisis semejantes.

Es hora de cambiar nuestra mirada de la salud

Como lo demuestra el ejemplo de la gripe porcina, la salud representa uno de los segmentos de la vida diaria en el que la tecnología puede desempeñar un papel importante. No obstante, la salud electrónica trasciende los límites del universo de los macrodatos para abarcar otras áreas de la tecnología, como el Internet de las cosas (IoT, según sus siglas en inglés), donde una red de objetos físicos recopila datos personales y medioambientales.

Un ejemplo específico de una empresa que hace buen uso de la tecnología para la salud electrónica es SudaMed Co.Ltd. Su fundador, Mazin Khalil, fue uno de los delegados de Telefónica el año pasado en la conferencia One Young World y que integró la mesa de trabajo en la que se hizo público nuestro informe tecnológico Index on Digital Life.

SudaMed es una empresa de servicios médicos que apunta a diseñar el primer sistema integral de registro digital de pacientes para todo un país de forma eficaz. Utiliza la tecnología y la innovación para poner sistemas de registro de pacientes a disposición de países en vías de desarrollo y zonas rurales que no tienen acceso a Internet o teléfonos inteligentes. Desde su reciente nacimiento hace apenas tres años, SudaMed ha crecido rápidamente y en la actualidad cuenta con un registro completo cercano a los 60.000.000 pacientes en la región de Oriente Medio y el Norte de África (OMNA), lo que ha cambiado la atención médica en la zona.

Si aceptamos el hecho de que los motores del cambio social a los que hemos hecho referencia son posibles gracias a economías digitales sólidas, cabe destacar entonces que vale la pena respaldar su crecimiento. Si bien las industrias digitales están creciendo en recursos y puestos de trabajo, hemos descubierto que cuanto más equilibradas crecen, más próspero es su futuro. Nuestro último informe del Index of Digital Life  reveló que si su crecimiento se centra en igual proporción en los pilares de: amplitud, confianza y espíritu empresarial, las economías digitales y, por consiguiente, el desarrollo de tecnología para el cambio social estarán destinados, casi sin dudas, al éxito.