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El Índice sobre la vida digital de Telefónica: lo que los hallazgos nos indican

En junio de 2016, Telefónica publicó el Índice sobre la vida digital (Index on Digital Life) más amplio que se haya desarrollado hasta la fecha, el cual clasifica a 34 países de todo el mundo con respecto a la calidad de su ecosistema digital.

El índice, desarrollado a lo largo de un año en colaboración con académicos de relevancia internacional del Imperial Business School de Londres, la Mason University y la Universidad de Pécs, desafía la tradicionalmente excesiva dependencia del desarrollo de infraestructura a la hora de medir el impacto de la economía digital. Por el contrario, aborda tres componentes que se combinan para determinar la vida digital: amplitud, confianza e iniciativa empresarial.

Como pueden imaginar, la clasificación del índice se corresponde estrechamente con la riqueza de un país. Esto puede explicarse a través del hecho de que las economías ricas cuentan con más fondos para invertir en infraestructura digital y en I+D. Sin embargo, aunque EE. UU. ocupe el primer lugar del índice con una puntuación total de 96,3/100 (como cabe esperar), los países que tienen un desempeño superior con respecto a su PIB per cápita son Australia, Canadá, Colombia, Israel y el Reino Unido.

El índice deja claro que los países deben promover una inversión equilibrada en todas las áreas clave de la vida digital si quieren sacar el mayor provecho de las oportunidades para impulsar el crecimiento económico. Por ejemplo, los países latinoamericanos tienen una clasificación particularmente alta en cuanto a iniciativa empresarial. De hecho, Colombia y Chile se encuentran entre los primeros ocho países con el mayor desempeño con respecto a su PIB per cápita, puesto que su desempeño ajustado al PIB fue superior al de aquellos países que por lo general se perciben como si tuviesen un mayor desarrollo digital. Costa Rica, México y Brasil también tuvieron un desempeño superior en la vida digital con respecto a su riqueza, lo cual es una perspectiva increíblemente prometedora.

Sabemos que la cultura del emprendimiento en Latinoamérica se ha estado desarrollando desde hace un tiempo y el año pasado, el Global Entrepreneurship Monitor registró que ahora la región de América Latina y el Caribe es la segunda región más emprendedora del mundo. Hemos visto el aumento de iniciativas tales como Endeavor Global, Kaszek y nuestra propia “aceleradora” de nuevas empresas Wayra hacer una gran labor para apoyar iniciativas empresariales en la región. Iniciativas de colaboración como estas, en conjunción con el apoyo público y gubernamental, crean el entorno necesario para que la economía digital y la vida digital florezcan.

Al explorar otras regiones del mundo, el índice identificó al Reino Unido como el líder europeo en vida digital, seguido por Alemania y Francia. Japón es el líder asiático, seguido de cerca por China, India y Corea del Sur. En la región de África y Oriente Medio, Israel (8° con una puntuación de 78,5) se encuentra sustancialmente por delante de Arabia Saudí.

Mediante esta valiosa comprensión, intentamos ofrecer una hoja de ruta para los legisladores de todo el mundo con el fin de equilibrar mejor los componentes socioeconómicos de la sociedad digital, lo que, en última instancia, mejorará las vidas de las personas e impulsará la economía digital global. Creemos que, aunque es fundamental, la infraestructura por sí sola no garantiza una vida digital próspera y que los países deberían invertir en todos los componentes.

Veámoslo con un ejemplo. El índice nos confirma que si los países latinoamericanos quieren continuar por su senda de promover un alto nivel de iniciativa empresarial digital, necesitan apoyar políticas que se centren en el desarrollo del conocimiento y las destrezas digitales, la I+D y la innovación. Sin embargo, deben promover estas destrezas de una manera relativamente equilibrada en relación con los otros tres componentes y aún así, deberían invertir en la infraestructura vital y en los factores impulsores de la capacidad, que favorecerán a los empresarios y sus nuevas iniciativas.

Comprobemos un ejemplo europeo. El Reino Unido presenta un gran rendimiento a nivel general en relación con su riqueza y se le debe aplaudir por ello. Pero, para alcanzar un mayor equilibrio en el ecosistema de su vida digital, podría centrar más sus esfuerzos en el desarrollo de políticas que fomentaran la confianza y la iniciativa empresarial digital. Eso incluiría políticas para el desarrollo de la confianza y los conocimientos digitales de los ciudadanos, además de para poner más recursos a su disposición.

Turquía, Panamá y Guatemala presentan un alto rendimiento en iniciativa empresarial digital en relación con su PIB per cápita, pero podrían mejorar sus políticas en torno a la apertura y la confianza digital.  Pueden conseguirlo asegurándose de que sus respectivas infraestructuras digitales sean lo suficientemente abiertas y seguras.

Es evidente que los legisladores deben reflejar con precisión las fortalezas y debilidades de sus propias economías, si es que desean seguir creando una buena vida digital para sus ciudadanos. Si profundizamos en esta reflexión, es evidente que hay lecciones que podemos aprender para mejorar nuestra vida digital global de parte de países que están teniendo un buen desempeño general, o que están teniendo un desempeño superior en algún factor en particular de la vida digital.

Para dar rienda suelta a todo el potencial de la economía digital, necesitamos políticas públicas más justas y vanguardistas, y una mejor cooperación entre todas las partes involucradas, ya sean públicas o privadas. Sin ello, dice, nos arriesgamos a una división digital, que no solo podría amenazar el progreso económico, sino también las vidas de los ciudadanos de todo el mundo.

Si desea leer más acerca del índice y comparar el desempeño de los diferentes países, puede hacerlo descargando el informe aquí: <insert link to report>